El taller de danza inicia como un espacio de encuentro, expresión y descubrimiento del movimiento. En sus primeras clases, las y los estudiantes exploran su cuerpo a través de ejercicios básicos de coordinación, ritmo y desplazamiento, favoreciendo la confianza y la conexión con la música.
A través de dinámicas lúdicas y guiadas, se promueve la creatividad, la conciencia corporal y el trabajo en grupo, sentando las bases para el desarrollo técnico y expresivo en la danza. Estas primeras sesiones buscan motivar la participación y el disfrute, creando un ambiente seguro y dinámico para aprender.

